Tengo el estomago revuelto, acabo de vivir la sensación más mala de mi vida, la perse.
No es algo que me pase con frecuencia, de hecho yo diría que nunca me pasa. Aunque no lo parezca por mi forma tan alborotosa de ser soy bien inocente para muuuuchaaaas cosas, la calle es una de ella. No conozco nada sobre asuntos de la calle, ni como se brega, ni quiénes son, ni cuáles son sus nombres para las cosas, en fin, nada. Solo sé que estoy viviendo en una Isla en que este es el pan nuestro de cada día.
Odio ver televisión y más aún si son noticias. Ayer Yesmar prendió la televisión y han presentado esta única noticia que no se me salió de la mente en todo el día. Mataron a un chico en la oficina del desempleo en Caguas. ¿Es en serio? ¿En una oficina de gobierno empezando el día? Eso seguía dando vueltas en mi cabeza, no me resignaba a creerlo. Puñeta ahí van personas que no tienen nada que ver con sus asquerosos negocios, ahí van NIÑOS. Esto me revuelve el estomago de la rabia y el coraje. No estoy segura si esta noticia tuvo que ver con mi perse de hoy, ah es que todavía no les he contado ¿verdad? Es que créanme me están temblando las manos, no sé si es el coraje de no poder expresar bien lo que siento o el sentimiento de inutilidad que tengo ante todo esto.
Puedo ponerme en los zapatos de un tecato, puedo imaginar su dolor, su frustración incluso su placer al experimentar la droga, sin embargo no puedo hacer lo mismo con un narcotraficante. No puedo pensar ni siquiera qué pasa por su mente, qué pasa por su corazón, carajo ¿en serio son personas con sentimientos? No, no encuentro forma de justificarlos, ninguna. ¿Qué puede ser el dinero en comparación con una vida? ¿Qué una vida? Varias vidas. Vidas que comparten sus ambiciones y vidas ajenas a las mismas. Vida de inocentes, vida de personas que no tienen una puñeta que ver con ellos. Personas que tienen sueños, que tienen metas, que tienen familia, que tiene una fucking vida por delante. Lo siento pero no puedo concebir mi vida de esta manera, pensando que no puedo ir a una panadería a comprar pan y leche porque si casualmente está cerca fulanito al que fulano está buscando me puedo joder. No puedo pararme en una luz a las 11 de la noche sin la perse de que se puede formar un tiroteo a cualquier hora, no puedo ir a la barbería, ni al correo, ni se me ocurra pasar frente al residencial o a el chinchorro donde mejor la pasaba en eso días que me escapaba, no, definitivamente hasta perse me da de pensarlo. Creo que después de hoy todo me da perse. Ah coño si todavía no les he contado.
Pues les cuento, nunca he sido de juzgar a nadie por como vistan, hablen, caminen o lo que sea, pero hoy, hoy,**suspiro** Hoy me encontraba en Cantinflas con Maia, estábamos sentadas en la barra comiendo tacos y están estos dos chicos sentado más o menos detrás de Maia, óyeme te digo que nunca NUNCA he juzgado a nadie, pero no sé porque razón ellos me dieron una perse cabrona. Su mariconera no ayudaba y la moveera de pies tampoco. Ay Angélica relájate estás viendo cosas. Pero si yo tenía perse ellos ni se diga. Miraban cada tres minutos para atrás, para la calle, para todos lados. De momento pasó un carro bien rápido y su reacción fue como tzz ¿cómo te explico? ¿Sabes cuándo te tocan que estás dormido y te volteas pa’ meterle un puño a quien te tocó? Pues algo así. Juro que pensé lo peor. Cogí a Maia y me fui. Quizás todo fue parte de mi paranoia de los últimos días, espero que así sea, sin embargo no puedo explicar lo horrible que fueron eso 15 minutos. Estoy harta de la criminalidad, estoy harta de la guerra en la que estamos viviendo, estoy harta de que no pueda hacer nada, harta de que este viviendo en un País en el que nadie ve, nadie escucha, nadie hable, harta de no poder salir a comer con mis hijas por miedo de que algo pase, harta de que no se respeta la vida, harta de que esto sea vea ya como algo normal, harta de que la música lo apoye, que los policías y los políticos de mierda de este País sean cómplices.
¿Legalización? Bueno a mí sí me parece una solución, pero ¿les conviene a ellos? ¿Cuántas personas más tienen que morir? ¿Qué tiene que pasar para que esto termine? Yo no quiero tener que irme a otro lugar porque lo que se respira e mi Isla es sangre en todos lados. Yo no quiero seguir viviendo así, no quiero que mis hijas vivan en esta guerra. ¿Qué hay que hacer? No lo sé puñeta eso es lo que más me encojona y sea lo que sea quiero que sea ya. Estoy harta de vivir en una puta narco-colonia, dónde la gente no muere por ideales y por pelear por la libertad si no que muere por estar en el lugar equivocado, a la hora equivocada que puede ser cualquiera.
No me resigno a esta vida, no es lo que quiero como madre, como persona, como puertorriqueña, no quiero seguir viviendo bajo la perse de la narco-colonia.

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