Decides llevar a tu hija a la oficina del pediatra porque lleva algunos días tosiendo, no haces más que entrar y lo primero que ves es una chica con uniforme de escuela superior. Llevaba en la cabeza un lazo de niña, tenía cara de niña, cuerpo de niña y si, un niño en sus brazos. Aunque se supone que estés acostumbrada a este tipo de imágenes, nunca lo logras. Aunque tú eres casi un ejemplo de esto, aun así te parece indignante y triste encontrar niñas criando niños.
Ella no tiene la culpa, piensas, la culpa la tiene el gobierno, la iglesia y la educación. Que, como? Te diría alguien de poder escuchar tus pensamientos. Bueno pues digamos que es una culpa compartida entre necesidades biológicas, ignorancia y las antes mencionadas. Tú al contrario de tus amigas empezaste muy pequeña a averiguar eso que llamaban sexo. A eso de los 15 años y movida por una mezcla entre hormonas, curiosidad e ignorancia habías saltado a el complicado mundo de los adultos. Y sin intención de señalar a nadie piensas contra que hubiera pasado de haber tenido una educación sexual a tiempo?. A tiempo Angélica? A los 15 no es tiempo de tener relaciones. No? Entonces porque mi cuerpo decía lo contrario? Acaso no se preparaba desde los 9 para eso? Es ese otro fallo de Dios o qué?
Pensabas y pensabas en todo esto mientras observabas a la chica que tenias de frente quien apenas duras podía sostener el bebe y no recordaba en que hospital había dado a luz. Imagino a la doctora atendiéndola hace apenas unos meses y ahora atenderá a su hijo. En ese momento, en que te disponías a hacer un mental picture pues aun no comprendías como aquella niña con lazo y medias altas de colores seria madre, entran a la sala unos cuatro niños. El escándalo con el que irrumpieron en aquella oficina rompió todos tus pensamientos, afortunadamente.
Eran unas tres niñas entre los 10 a 7 años y un niño como de algunos dos. Corrían, gritaban, cantaban, jugaban. La oficina médica donde llevas a las niñas tiene una especie de sala de juegos. Veías a Maia como un ángel en medio de todas esas niñas. En ese momento el nene comienza a darle con una pala de juguete a una casita de muñecas, Maia al ver eso le llamo la atención: “Oye que haces? No le des a la casa. Eso no se hace. Para. Al ver que la madre no hacía nada, decides decirle a tu hija que lo dejara y siguiera jugando el otro lado. La madre no más educada que su hijo, te dice, “lo que él puede hacer es meterle con la pala” Que, Como? A penas podías tragar lo que te acababa de decir y de la forma más calmada que pudiste pero con un evidente tono, le respondes: Pues yo espero que no lo haga. Al ver tu cara, te responde algo mas sosa, si yo espero también, y por primera vez regana al el niño. Observabas a “el corillo” esos niños no pueden estar todos enfermos, porque no está aunque sea la mitad en la escuela? O sea están destrozando el cuarto de juego casi literalmente y su mama? Pues bien gracias, emboba’ con Shrek, la verdad no la culpas pues era Shrek, pero carajo el alboroto y el revolú era más que evidente.
El tiempo no parecía pasar. No llevabas ni siquiera 20 minutos en aquella oficina y no veías la hora de cómo irte. Como los doctores aguantan esto te preguntabas, acto seguido dices, por Dios Angélica, como si tú fueras a ser ingeniera, los maestros ven esto más que los doctores.
Decides mirar por el cristal a ver si desenfocabas tu atención en otra cosa, si definitivo, algo aun mas grande (literalmente) desenfoco tu atención. Era una chica lo mas delgadita ella (sarcasmo) con ropa algo pequeña y trasparente, brassier animal print y un poco pequeño también dado a sus proporciones. Suspiras, hace un tiempo para acá te has venido repitiendo hasta el cansancio, Angélica si defiendes la libre expresión no debes criticar, no critiques como la gente se viste, ni que escuchan, ni si salen en dubi a la calle, bueno estas trabajando en eso. Pero casos como este solo te hacen pensar en una cosa: Es en serio? Tratas de ignorar dicha imagen hasta que este personaje entra a la oficina. No? Tú me tienes que estar jodiendo, pensaste. La mama no era nada comparada con la niña, en serioooooooooooooo? Casi mueres de un infarto al ver a aquella niña de digamos 6 o 7 años en plataformas. PLATAFORMAS DE ANIMAL PRINT Y PELOS. Respiras, no, esto no se trata de libre expresión ya esto es maltrato. Desenfocas tu atención al teléfono, tenias miedo de volver a mirar y toparte con otra atrocidad. Sí, eso era inevitable cuando alzaste la vista ves la misma niña con nada más y nada menos un bobo en la boca. No me jodas, puede vestir como un adulto pero sigue chupando bobo como un bebe? Tratas de controlar tus pensamientos pero era como si quisieran salir gritando de allí. Minutos antes de que te llamaran entra otra madre, esta tenía más de 18 tampoco. Si definitivo tus pensamientos tenían que salir.
Te llaman. Tomas una servilleta y comienzas a escribir. Lo primero que viene a tu mente es: Cono tan barato que son los condones. Tener 24 años y dos hijas te ha ensenado que hay cosas que se pueden evitar, los hijos son una de ellas. Quedar embarazada es tan fácil, cosa que también le discutes a Dios aunque no entraras en detalles. Educación sexual, algo tan básico como eso. Hubieras dado lo que fuera por haberla tenido. Le comentas a tu madre que en cuanto tu hija tenga su primera menstruación le hablarías de sexo, de abstinencia y métodos anticonceptivos. Por poco infarta. Por que no? Le preguntas. Si ella cae en regla significa que ya su cuerpo se está preparando, ok, pues yo me encargare de preparar su mente también. Estás loca, me responde, lo estoy, pero no voy a esperar que ella tenga 15 y me diga mama estoy embarazada para hablarle de esto.
Hace unos días una amiga te dijo que los niños no extrañan lo que no conocen. Si, pero prefieres que lo conozca en teoría y que si decide ponerlo en práctica no sea porque la curiosidad la mato. También prefieres que se sienta en confianza de hablar contigo de esto. Que eso es imposible?, bien, pero no podrán decir que no lo intentaste, al fin y al cabo la palabra imposible no es algo que te detiene y menos cuando se trata de tus hijas. “Me corresponde como madre y como ciudadana. Y espero que de aquí a que eso suceda, se haya luchado por que se de educación sexual en la escuelas." Pero eso lo hay, te responde. Si? Donde en cuarto año? donde te ponen a cuidar un muñeco unos dos días, cuando ya llevas 4 o 5 años jugando con muñequitos? y cuidao’ si ya tienes un bebe que llora, come y caga de verdad. Querías seguir hablando del tema pero en eso entra la pediatra.
Reflexionas en lo que viviste en menos de una hora en un ambiente tan limitado como una oficina medica, un lunes antes de las 10 de la mañana. Esto está bien jodio, quizás no seas la más indicada para hablar de embrazados prematuros o de tener mas de uno hijo o quizás si? Tu experiencia como madre soltera, la madurez que has tenido que ganar a la mala con todos estos años y el fortalecimiento de tus ideales, serán razones suficientes para que se te revuelque el estomago cuando ves esto? No sabes no siquiera cual es la respuesta es correcta, en ese momento solo puedes pensar en condones, pediatras y otros asuntos.

