Dicen que las mejores cosas de la vida se dan sin planear. Pues te cuento que yo puedo dar fe de eso. Hace exactamente tres años, llegó a mi vida una nueva razón para sonreír solo que en ese momento yo no lo sabía.
A la edad de 20 años y con una hija de 2 años lo menos que yo pensaba era en tener otro hijo, sin embargo la vida tenía otro plan para mi vida. Al principio no lo tomé para nada bien. Hello era imposible tomar algo así de forma positiva, 20 años, madre soltera de una niña de dos y un nuevo bebé sin papá, no, no me parece que era el plan ideal para mi vida. Pero lo que yo no sabía es que eso que se dio sin planear iba a dominar mi vida por completo.
Hace tres años aprendí a amarla día a día. Llena mis días de color, luz, brillo. Mi rubia, sol literal de mi vida, traviesa y viajera como ella sola, insistente como nadie en el mundo, sale con cada ocurrencia, no para ni un segundo y es imposible regañarla sin morirse de la risa por dentro. Tiene un espíritu rebelde que me encanta. Se queda con cada lugar al que llega y es capaz de robarle el corazón hasta al más duro. Ella es sencillamente genial y no imagino mi vida sin su presencia en ella. No lo buscaba, no lo esperaba, no era parte del plan y es una de las mejores cosas que he vivido en mi vida, algo que simplemente no merecía y lo que no podría seguir respirando si me faltara.
Maia Daliz Berrios, mamá te ama como no tienes idea, gracias por existir.

Valga las redundancias.....!!! lo publiqué sin re leerlo :/
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